Reinventa la Navidad a tu manera y olvídate de formalidades

Diciembre es definitivamente mi época favorita; amo comer (y la comida en general) amo tener a mi mami o mi abuelita cocinando y haciendo lo que más me gusta, es un privilegio solo de las navidades cuando estamos de visita en casa. El solo escribirlo me hace recordar el olor de esta época maravillosa compartiendo con mi familia.

Me encanta comprar el regalo de navidad de Santi, muero de amor al ver su cara de emoción cuando abre su regalo. Amalia todavía no entiende de regalos, aunque ya le compre una mochila #babytula de bebe para nuestro próximo viaje que empieza mañana. Planeo portarla a ella y a Santi lo más que se pueda para evitar cargar con nuestro cochecito doble que es cero práctico viajando. Y a mi esposito le compre ya su regalo, pero SHHHHHH porque seguro que hoy me está leyendo.

Amo ver a mis amigos, las novenas de navidad, los vinos calientes en invierno, los árboles de pino naturales que dejan la casa oliendo a bosque, los juegos de amigo secreto cuando son super creativos y le cambian la rutina a la entrega de regalos, las postales, los abrazos, los besos; las palabras bonitas, las 12 uvas, los deseos, el baile que nunca me falta (suspiro). La navidad me permite ser niña de nuevo, me conecta más con mis hijos y seguro que extrañaré mucho más a toda la familia que no veré, pues este año nos vamos de viaje a España.

Amo cerrar el año y prepararme para el siguiente, cerrar un ciclo y empezar uno nuevo. Evaluar el año, sacar lo positivo, lo que podemos mejorar y alistarnos para el siguiente. La próxima semana les escribiré acerca de este tema para que preparemos muy bien nuestros objetivos del 2018.

¡Ayer Amalia dio sus primeros pasos!(Otra razón más para amar diciembre).

Balance muy positivo en este mes que adoro y me gustaría que nunca terminará.Aunque tiene cosas negativas como los trancones, las filas interminables, los centros comerciales inundados de gente, el consumismo, la superficialidad, etc, etc., nada le quita a diciembre la corona de ser el mejor mes del año. ¿No crees?

Hmmmm bueno, hay una cosita que si me indigesta un poco en estos días y es la compra de los regalos innecesarios, mucho por “quedar bien”. A lo que mi abuelita llamaría “un detallito” o “pendejadita” pero aunque su nombre sugiere que son cosas simples o cero costosas, éstas consumen tiempo, dinero y energía innecesaria. Y de alguna manera me dañan mi navidad.

Déjenme explicarles a qué me refiero, y seguro me darán la razón!

  • Vas de visita con la familia a visitar a una tía/amiga de la familia que nunca ves y le tienes que comprar un detallito por ser polite, o porque otros invitados llevarán detallitos.
  • Este regalo no es medido por el amor que le tienes a la persona sino por otros factores como el precio que esa persona esperaría o merece, o el tipo de regalo que se esperaría de ti.
  • Es un regalo que quieres comprar a último momento; no quieres planearlo, te da pereza y es solo por salir del paso y quedar bien.
  • Este regalo junto con todos los otros detallitos por “quedar bien” nos consumen horas en el tráfico, filas interminables, mucho dinero gastado sin buen propósito y tiempo que no podemos disfrutar con nuestros hijos por culpa de quedar bien.

Yo me zafé de esto y reinventé la navidad con nuestra familia. Ya saben que amo el minimalismo en casa y me gusta la simplicidad; comprar poco, pero comprar bien:

  • A mis hijos y a mi esposo les doy un solo regalo muy bien planeado para que reciban aquello que más anhelan. Para los niños tener un solo regalo les facilita apreciarlo y disfrutarlo por más tiempo. Como no vivimos cerca de nuestra familia pues se facilita que no tengamos montañas de regalos y podamos controlar qué entra a las cajas de juguetes en casa.
  • Soy fan número 1 de comprar online, con eso me evito gastar tiempo en filas innecesarias. También me permite planear mejor mis compras, leer reviews e investigar cada artículo en detalle.
  • Compro regalos solo porque me nace y siento que quiero hacerlo, independientemente de si otros me van a regalar o siempre me regalan. Para evitar la incómoda situación de llegar sin el regalo obligado, aviso en el grupo de Whatsapp o en el evento de facebook algo así: “Los espero en casa, no traigan regalos, aquí tengo todo para hacer manualidades con los niños”.
  • Si realmente necesito comprar un regalo por quedar bien, me aseguro que sea algo que haga de la reunión algo más ameno, por ejemplo regalo vino, algún postre, un juego de mesa, o algo por el estilo.
    Enfoco la navidad en las experiencias, en cocinar juntos, en hacer tarjetas de navidad, pancakes, salir a dar un paseo y ver las decoraciones de navidad, cantar villancicos, bailar el burrito sabanero version merengue con Santiago. (Esta última es de mis favoritas
  • ¡Ah! y por último me aseguro de poner una decoración de navidad apta para niños (Bolas de navidad que no se rompan y pesebre que no alcancen) que me evite estar diciendo “Cuidado, lo vas a romper!” “Noooo” y por el contrario me permita verlos jugar y disfrutar de la navidad sin tener a una mamá cantaleteando y cuidando objetos valiosos, en vez de tener tiempo divertido con los niños. Este año, para ser más prácticos, ni tuvimos decoración ya que como les dije antes, salimos de viaje mañana.

Bueno, solo me queda desearles la mejor celebración de navidad. Disfruten estas fiestas a su manera y que nada, ni nadie se las dañe. Adiós formalismos, llénese de abrazos y besos con los que mas quieren y nos vemos la próxima semana desde España para cerrar el año y prepararnos para el siguiente.

Muchos abrazos y besos!

Fotos de mi sobrina divina y mi “mini-me”: Maria Paula.

 

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